Crítica a los recortes del programa de prevención

La Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida) ha lamentado hoy los recortes en los programas de prevención de esta enfermedad y del VIH que se están llevando a cabo en algunas comunidades autónomas como Madrid, Cataluña y Valencia.

La organización teme que el VIH y el sida dejen de ser un «área prioritaria», tanto desde un punto de vista presupuestario como de promoción de la salud.

Esto se une a otros recortes, como el que se produjo el año pasado en la Comunidad de Madrid, donde el Plan estratégico del VIH, que se prorrogó hasta 2008, se vio recortado en casi medio millón de euros para 2011.

La plataforma se ha referido a dos casos concretos en los que los programas específicos de sida se han integrado dentro de organismos administrativos superiores, como son la Agencia de Salud Pública de Cataluña y la Subdirección General de Promoción de la Salud y Prevención de la Comunidad Valenciana.

Seisida recuerda que precisamente en 2011 se han cumplido 30 años desde que se identificó al VIH como el agente causal de la infección, y durante este ejercicio han sido muchos los que han aplaudido cómo se ha avanzado en este periodo desde todos los ámbitos: tratamiento, prevención, normalización de la infección e integración de los afectados en la sociedad, entre otros factores positivos.

Uno de los puntos en los que más se ha incidido ha sido el de la prevención, gracias al cual se ha logrado reducir a cifras muy bajas el número de personas que se infectan con el VIH cada año en España.

Aun así, agrega la Sociedad, se estima que cada año se infectan más de 3.000 personas y casi un 50% de éstas es diagnosticada cuando su sistema inmunológico está en mal estado, menos de 350 linfocitos CD4, lo que complica su tratamiento.

Se calcula que cada persona que se infecta consume unos 9.000 euros al año en costes directos (medicamentos, gastos hospitalarios, etc.) y a ello hay que añadir los costes indirectos, como las bajas laborales.

«Si estimamos que una persona con VIH tiene hoy día una esperanza de vida de 70 años, basta con multiplicar el coste del tratamiento por los años vividos para comprender que cada nueva infección no es desde luego una manera de ahorrar», alega Seisida, para recordar que la prevención sigue siendo «rentable».

Por eso, aconseja adoptar medidas «inteligentes» en esta dirección y no dejarse llevar por las soluciones más sencillas porque, a largo plazo, puede ser las más caras. EFE